¿Qué sucede en el cerebro al aprender idiomas?

17 sept. 2020

#Curiosidades #idiomas #Formación

¿Qué sucede en el cerebro al aprender idiomas?

Se sabe que el aprendizaje de un idioma es más fácil durante la infancia porque el cerebro es aún maleable. No obstante los adultos y las personas mayores desde una visión neurocientífica pueden también asimilar idiomas extranjeros perfectamente. En este artículo te exponemos ¿Qué sucede en el cerebro al aprender idiomas?

¿Dónde sitúan los investigadores el lenguaje en el cerebro?

Aunque los monos son también animales bastante inteligentes, pues utilizan herramientas para acceder a su comida, además tienen sentimientos de identificación con algo o alguien y son capaces de comunicarse con sonidos; no obstante, no pueden combinar sonidos o palabras con determinadas reglas como los humanos que somos los únicos que poseemos esa capacidad. Así pues, el lenguaje solo es atribuible a la facultad de conocer de nuestro cerebro.

El cerebro utiliza las estructuras que ha creado para contener la lengua materna. Los neurocientíficos identifican dos regiones del lenguaje con las que nacemos, la primera se trata de la zona de Broca en el lóbulo frontal izquierdo que nos permite crear oraciones con determinas reglas (sintaxis), y la segunda, es el área de Wernicke en el lóbulo temporal izquierdo, que tiene la misión de procesar el significado de las palabras y oraciones (semántica).

Los bebes y la absorción del idioma 

También los bebes utilizan la región cerebral de Wernicke para asimilar y a la vez almacenar palabras. A los seis años e incluso antes de empezar a hablar, los bebés pueden ejercer la doble función de asignar un término a los objetos y reconocer los errores, porque a esta edad el cerebro es muy plástico, maleable y retiene palabras nuevas.

A partir del primer año, los niños ya son capaces de clasificar las palabras que han aprendido, por ejemplo una manzana es manzana cualquiera que sea su color. A los tres años ya comprenden oraciones simples gracias a la dicha región de Wernicke. Para oraciones gramaticales más dificultosas, los niños precisan del área de Broca, que se va desarrollando con la edad. Para comprender oraciones complejas deben estar conectadas las dos regiones lingüísticas.

¿Cómo las lenguas extranjeras modifican el cerebro?

En el proceso de aprendizaje de un idioma extranjero en un estudiante, es similar a los de un niño que está en fase de aprender su lengua materna. En este proceso el área de Wernicke está inicialmente activa. Lo primero que intentamos es aprender el significado de las palabras utilizando gestos faciales y expresiones, y guardamos vocabulario nuevo, por ejemplo, "manzana" para manzana.

Una vez dominamos el vocabulario básico, se comienza a prestar atención a las particularidades y a las estructuras gramaticales de las oraciones. Cuanto más aprendemos de gramática más va interviniendo la segunda región, el área de Broca.

En los niños que crecen bilingües, estos mismos procesos se llevan a efecto en paralelo para los dos idiomas. Los niños separan los dos idiomas y no los mezclan. En este aspecto los neurocientíficos no tienen base para explicar cómo logran los niños este rendimiento máximo. Pero una cosa es cierta, si los padres les hablan al niño en su lengua materna (ejemplo: la madre solo le habla español y el padre solo francés), el niño podrá fácilmente diferenciar los idiomas.

Las investigaciones actuales

Los neurocientíficos tienen el reto de investigar en qué se diferencia exactamente el proceso de aprendizaje entre la lengua extranjera y la lengua materna y tendrán que dar respuesta a estas preguntas: ¿Es una de las regiones lingüísticas cada vez más activa? ¿Están involucradas otras regiones del cerebro? Con la ayuda de la resonancia magnética (MRI) y el electroencefalograma (EEG), los investigadores pueden visualizar las estructuras y observar cómo aprende el cerebro.  

Los científicos del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas utilizaron estos métodos para estudiar a rusos, holandeses, japoneses y franceses que aprenden alemán, por ejemplo. Les preguntaron oraciones gramaticalmente incorrectas y compararon sus respuestas cerebrales con hablantes nativos de alemán.

En el caso de hablantes nativos, las frases como "Se está comiendo el pan " afectaron rápidamente la zona de Broca como un sistema de alarma. En cambio, los estudiantes de alemán también advierten el error, pero tardan más en darse cuenta. El cerebro aún no ha instalado el sistema de alarma automático.

Pero, en el caso de los estudiantes avanzados, los investigadores pudieron reconocer que el área de Broca se activa cuando se trata de oraciones incorrectas. En el supuesto de las personas de prueba que hablan un alemán fluido y casi perfecto, la respuesta cerebral es, en última instancia, exactamente la misma que la de un hablante nativo. La conclusión también es que con el tiempo y la práctica acertada, el cerebro humano puede dominar el aprendizaje de idiomas incluso en la edad adulta.

El aprendizaje de idiomas entrena el cerebro

Durante mucho tiempo los padres y los maestros creían que al crecer bilingües, los niños no respondían bien a los estudios. Hasta la década de 1960, los especialistas creían que las personas bilingües eran más torpes, hoy se sabe que el multilingüismo activa a los niños.

En Canadá por ser un país donde abundan las personas que hablan inglés y francés  se llevó a cabo un estudio de inteligencia, en el que se pudo demostrar que los niños que hablaban ambos idiomas, obtuvieron mejores resultados en la prueba de inteligencia que los niños monolingües.

A partir de entonces los estudios llevados a cabo en las personas multilingües han descubierto otros beneficios del aprendizaje de idiomas extranjeros. Su cerebro siempre está ocupado eligiendo el idioma correcto y suprimiendo las palabras innecesarias y las reglas gramaticales.